Printable Version Printable Version

LA VOZ DEL OBISPO: El significado del ministerio sacerdotal

By EXCMO. y RVDMO. MONS. MICHAEL SHERIDAN
06/05/2020 | Comments

El sábado pasado, con gran alegría, ordené a dos hombres al sacerdocio para el servicio de nuestra diócesis. Estoy seguro de que estos hombres saben bien lo que significa ser un sacerdote. Haríamos bien en recordar cuál es la esencia del ministerio sacerdotal.

El Concilio Vaticano II enseñó que hay tres ministerios (u obras) fundamentales propios de cada sacerdote ordenado. Y estos tres ministerios siempre han servido para determinar la identidad del sacerdote. El primero de ellos es el ministerio de enseñar. «…los presbíteros […] tienen como obligación principal el anunciar a todos el Evangelio de Cristo» (Decreto sobre el ministerio y la vida de los presbíteros [PO] del Concilio Vaticano II, 4). Los sacerdotes son ordenados para predicar — y vivir — la verdad del Evangelio en su totalidad. «Los presbíteros, pues, se deben a todos, en cuanto a todos deben comunicar la verdad del Evangelio que poseen en el Señor» (PO, 4).

El segundo ministerio esencial del sacerdote es el de santificar. Sólo Dios es santo, como nos recuerda el Concilio, pero Dios ha querido hacernos partícipes de esa santidad. Nuestra participación en la vida divina de Dios se lleva a cabo y se nutre principalmente de nuestra participación en la vida sacramental de la Iglesia. En cada uno de los sacramentos encontramos personalmente a Cristo resucitado. Es el mismo Jesús quien es el ministro de cada sacramento, ya que actúa en y a través de sus sacerdotes. Es en el Sacrificio Eucarístico, la Misa, donde el papel santificador del sacerdote se realiza más plenamente. No es exagerado decir que un sacerdote es más sacerdote cuando ofrece la misa.

El tercer ministerio esencial del sacerdote es gobernar. El papel de liderazgo de los sacerdotes debe llevarse a cabo siguiendo el ejemplo de Cristo el Buen Pastor, que dio su vida por sus ovejas. Por el don del Espíritu Santo en el sacramento del Orden, los sacerdotes tienen el poder de actuar en persona de Cristo mismo, que es la cabeza de la Iglesia. Esto es lo que significa ser un pastor. En palabras del Concilio, los párrocos «reúnen […] a la familia de Dios, como una fraternidad unánime, y la conducen a Dios Padre por medio de Cristo en el Espíritu . . . De poco servirán las ceremonias, por hermosas que sean, o las asociaciones, aunque florecientes, si no se ordenan a formar a los hombres para que consigan la madurez cristiana» (PO, 6).

Durante varios meses he estado consultando con los sacerdotes miembros de la Junta de Personal Diocesana sobre cómo podríamos seguir atendiendo las necesidades de las parroquias en los diez condados de la diócesis. Estoy muy agradecido a los miembros de la junta. Hicieron un notable trabajo de evaluación de las necesidades de la diócesis en relación con los dones y talentos de nuestros sacerdotes. Aunque la asignación de los sacerdotes es, al final, mi responsabilidad, sin el consejo de la Junta de Personal habría sido muy difícil para mí solo discernir las nuevas asignaciones de nuestros sacerdotes.

Quince sacerdotes (incluidos los recién ordenados) se han visto afectados por los actuales traslados. Independientemente de si un sacerdote espera o no una nueva asignación, la transición de una parroquia a otra siempre conlleva una medida de dificultad y desafío. Me edifica la generosidad de nuestros sacerdotes y su voluntad de anteponer las necesidades de la Iglesia a sus propias necesidades y comodidades. A nuestros sacerdotes les expreso mi profunda gratitud.

Así como el cambio es difícil para los sacerdotes, también lo es para las comunidades parroquiales de los fieles que experimentan un cambio de sacerdote. La primera reacción de algunos feligreses podría ser resistirse o incluso oponerse a los cambios. Esto, por supuesto, sólo hace más difícil para los sacerdotes que se mudan y los que los reemplazan. Estoy seguro de que todos nuestros sacerdotes emprenderán sus ministerios con celo y amor por su pueblo. Les pido que lleguen a ellos con amor y los apoyen mientras hacen lo mejor para servir a Dios y a su pueblo.

Dios nos ha bendecido con dos nuevos sacerdotes, y nos alegramos de los diez seminaristas que siguen trabajando duro para llegar a la ordenación. Estos hombres son una respuesta a muchas oraciones. Confío a todos nuestros sacerdotes y seminaristas al amoroso cuidado de María, Madre de los Sacerdotes. Que su intercesión les ayude a crecer en santidad y celo por el ministerio sacerdotal.

(Traducido por Luis Baudry- Simón)


About Disqus Comments

Our Disqus commenting system requires Internet Explorer 8 or newer. Also works with Firefox, Safari, Chrome, and Opera.

An account with Disqus is not required if you post as a guest, but a name and Email address must be entered in the appropriate boxes. These DO NOT have to be your actual name and email address.

  1. Click the "Start the Discusson" field
  2. Click the "Name" field and enter it.
  3. Check the "I'd rather post as a guest" box.
  4. Click the Email field and enter it.

Comments may not show immediately. Moderator reserves the right to remove offensive or irrelevant posts.


comments powered by Disqus